El ministro de Ciencia y Tecnología del gobierno Nacional, Lino Barañao, adelantó detalles de una experiencia piloto en Tierra del Fuego. “Una vez que demostremos que es rentable producir trucha orgánica en estas condiciones va a haber una nueva cadena productiva”, dijo.

Entrevistado por Página 12, el ministro de Ciencia y Tecnología de la Nación, Lino Barañao, se refirió a los proyectos para Tierra del Fuego en la materia y apuntó al desarrollo de una cadena productiva que es la acuicultura.

Según la FAO, el país tiene dos récords Guinness: es el de mayor potencial en acuicultura y el que menos ha invertido en esta área y en este orden el funcionario adelantó que “vamos a hacer una experiencia piloto en Tierra del Fuego”, indicó.

En este orden el funcionario expresó que “una vez que demostremos que es rentable producir trucha orgánica en estas condiciones va a haber una nueva cadena productiva no sólo de los que cultivan los peces, sino de los que fabrican las jaulas, los que proveen los medicamentos, los que procesan las algas, los mejillones y hasta las centollas que van a formar parte de esa plataforma multitrófica”.

De hecho la Universidad de San Martín a partir de esta iniciativa creó la carrera de acuicultura. “Tenemos un sólo ingeniero en acuicultura que se había formado en Chile y lo volvimos a perder. En el caso de Pampa Azul –en lo que se enmarca esto–, estamos apostando a que en unos 10 o 15 años un porcentaje sustantivo del PBI, que puede llegar a ser el 10 o 15 por ciento, venga del mar”.

Y destacó que “todo esto va a requerir nuevas tecnologías en uso de energía marina, estamos probando una turbina para generar energía a partir de una corriente del Estrecho de Magallanes”.

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