Se trata de una constancia por una intervención policial que tuvo lugar en Chacra XIII en septiembre pasado, cuando la denuncia contra Gustavo Melella por supuestos abusos sexuales aún no había sido radicada. Y es que la hija del testigo Hugo Moya intentaba ingresar a un departamento que era de Gobierno, por lo que fue indagada, apareciendo su padre con las llaves en mano. Allí se dejó constancia escrita que Hugo Moya refirió a la Policía que “su amigo Javier Eposto autorizó a que su hija resida en el domicilio por lo que le otorgó la llave”.

La prueba documental llegó en forma de fotocopia a manos del abogado defensor del intendente Gustavo Melella, el Dr. Francisco Ibarra, quien ayer presentó la misma ante el juzgado de instrucción N°2, del Dr. Raúl Sahade.

La defensa de Melella solicita allí al juez que disponga de las medidas judiciales pertinentes para recuperar el original de ese documento policial que se labrara a finales de septiembre del año pasado, en una intervención policial sin mayor relevancia que tuvo lugar en la zona de Chacra XIII.

Aquel día Cintia Macarena Moya de 24 años de edad fue observada tratando de ingresar a un departamento de calle Hermana Mazzarello al 200, acercándose un efectivo policial que casualmente estaba de consigna en la zona.

La mujer refirió que ese departamento se lo habían otorgado, lo cual generó la desconfianza del personal policial a sabiendas de que el mismo era propiedad del Gobierno Provincial.

Ante ello la mujer convocó a su padre, el suboficial retirado de 48 años, Hugo Moya, quien a la postre sería uno de los principales testigos en la causa contra el intendente Gustavo Melella, en las acusaciones por abuso sexual.

Moya, quien fuera chofer de Melella en sus primeros años de gestión, ya había tenido un distanciamiento con el mandatario comunal, presentándose en el lugar ante el requerimiento de su hija.

Allí Moya habló con el personal policial y exhibió las llaves del departamento, las cuales abrieron la puerta del mismo sin ningún problema.

Los efectivos policiales realizaron una simple constancia documental de lo ocurrido allí, y plasmaron en el intrascendente documento de ese entonces; “(Moya) manifestó que Javier Eposto (secretario de Seguridad) autorizó a que su hija resida en el domicilio por lo que le dio la llave”.

La constancia policial fue realizada y archivada aquel 28 de septiembre, sin que aún siquiera se radicara la denuncia contra Melella, durante la cual luego apareció Moya declarando y contra denuncias desde la defensa de Melella de que se trataba de una causa “políticamente armada”.

Incluso ya se había comentado en la causa, por dichos de terceros, de que el testigo Moya había obtenido casa y trabajo en el Estado Provincial para sus hijas.

Ahora la aparición de este sugestivo documento buscará dar con el original, que abonaría la teoría desde el melellismo, y la propia defensa penal del imputado Melella, de que un funcionario del Gobierno Provincial manipuló testigos en esta causa.

Investigarían la cesión de la vivienda
Fuera de esta secuela política, que resulta por demás relevante en estos tiempos, también se evalúa si esta situaciónn no podría generar una secuela judicial en la persona del propio Javier Eposto respecto del eventual manejo que le habría imputado Moya, respecto de la adjudicación de un inmueble del Estado.




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