Así lo señaló el defensor oficial Mariano Sardi, quien representa a los seis imputados, pero se refirió específicamente a cuatro de ellos, que fueron procesados y siguen detenidos por “encubrimiento”.

El brutal crimen de Juan Carlos Lucena de 68 años tiene procesados con prisión preventiva a Facundo Oscar Mancilla de 21 años y Eduardo Javier Acosta de 24, por el delito de “homicidio doblemente agravado por ensañamiento y criminis causae”.

Casi fuera de discusión la autoría de estas dos personas, que incluso fueron filmadas por una cámara de seguridad, la defensa oficial está trabajando en las apelaciones que se presentarán ante el fallo de primera instancia del juez Daniel Cesari Hernández.

Y es que los defensores cuestionan los procesamientos dictados a; Franco Daniel Mancilla de 23 años, Rodrigo Sebastián Machao de 24, Alberto Omar Torres de 45 y Leandro Emmanuel Acuña de 23; todos por el delito de “encubrimiento agravado”.

Estas personas aparecen con posterioridad al crimen, considerando el juez que ayudaron a ocultar o destruir prueba, sobre lo cual el defensor oficial, el Dr. Mariano Sardi, expresó, “nos ha sorprendido en demasía toda vez que no encuentro que haya elementos suficientes para dictar un procesamiento y una prisión preventiva. Esperábamos una falta de mérito y que el magistrado hiciera todas las medidas pendientes, tener gente detenida sin fundamentos de peso es realmente sorprendente y peligroso para la comunidad”, dijo respecto del fallo que no menciona una sola prueba contundente en ese sentido.

Pericia de ADN faltante
Ante ello confirmó la instancia de apelación ante la Cámara de Apelaciones, lamentando que “justo hoy –por anteayer- se están disponiendo medidas como el ADN en las telas ensangrentadas, cuando tendría que haber sido lo primero dispuesto cuando se actúa en contra de los imputados con tanto convencimiento sin pruebas que lo respalden, en contra del principio de inocencia”.

Este ADN es precisamente en referencia a las telas ensangrentadas que el detenido Torres sacó de su casa en la basura, a metros del lugar del crimen, señalando que eran producto de hemorragias sufridas por su esposa. Ese argumento fue rebatido por el juez planteando solamente el descreimiento en la versión del imputado, sin otro elemento objetivo en contra.

“No se encuentra riesgo procesal de como se podía entorpecer la continuidad de la investigación, que se deja a estas personas detenidas”, cuestionó el defensor en relación al tiempo que puede llevar una resolución de la Cámara de Apelaciones o bien un resultado de ADN que exima a estas personas, el cual puede llegar a demorar 45 días en tener una resolución.




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