Oscar “Mingo” Gutierrez estaba ya de licencia por enfermedad, lo cual lo había alejado del micrófono por unos meses, pero este jueves debía cumplir con el mero trámite de pasar por la histórica emisora de Fagnano y Rosales para acceder a la jubilación, donde lo aguardó una sorpresa.

Es que personal de la emisora, colegas, amigos y hasta radioescuchas se dieron cita en Radio Nacional Río Grande para darle una sorpresa a “Mingo” Gutierrez quien con 41 años, 8 meses y 15 días, debió asistir a la emisora para quedar formalmente jubilado.

Allí se vio sorprendido por las muestras de afecto y admiración de quienes lo aguardaban para compartir un brindis y una torta como despedida de esta figura emblemática de la emisora estatal.

Luego entre innumerables anécdotas, “Mingo” recordó su inicio en Radio Nacional, “fue un contrato de verano que me lo ofreció Jorge de Amuchástegui en la calle, algo había pasado que se quedaron sin locutores e ingresamos junto a Enrique Bischoff”, recuerda en aquella primera salida al aire el 2 de enero de 1977, que al 15 de abril siguiente se transformó en nombramiento”.

“Nos daban un contrato de violinista de cámara de Radio Nacional que era la forma de pagarte, y recuerdo el nerviosismo al salir al aire esperando se encendieron la luz roja, una guía de programación a seguir, una carpeta llena de comunicados con la comunidad que se expresaba, y un carpetón lleno con mensajes al poblador rural”, dijo, dando cuenta del importante rol social que cumplía la única señal radial local de ese entonces.

“Recuerdo consignas de argentinidad que teníamos en una época en que acá entraban más radios chilenas que argentinas y esa fue la batalla que dimos que con el tiempo logró revertir esto”

Finalmente rescató que de esta vida dedicada a la radio queda un legado personal importante a llevarse, “siempre hay más gente que te conoce de la que conoce uno, eso es como un regalo que da la vida el conocer tantos amigos, a veces Radio Nacional ha padecido esta situación de parecer una radio que se la escucha poco, pero cuando te mandás una macana te escucharon todos”, concluyó entre risas.

El periodista historiador señaló que continuará con su labor de recopilación de la historia local y la digitalización de la misma, aunque no reniega de su vocación como comunicados, “habrá que buscar otros sueños, vos fíjate que en los últimos tiempos por razones de salud yo me expreso mucho por Facebook” en una continuidad comunicacional que lo mantendrá vigente en las redes sociales.



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