El escrache se viralizó este fin de semana en las redes sociales a partir de caminantes que llegaron a la cima del Martial en la ciudad de Ushuaia, encontrándose con la pintada que rompe violentamente con la armonía del paisaje, patrimonio de todos los fueguinos.

La actitud del sujeto que dejó su impronta filiatoria en la cima del Martial, despertó la indignación de numerosas personas vinculadas al turismo, y se fue propagando con el famoso “compartir” en las redes sociales.

La inicialización del nombre en la roca, podría haber dejado este acto vandálico en el anonimato, pero el mismo autor volvió a hacer afán de su intelecto y despejó cualquier tipo de dudas, subiendo las fotos a su cuenta de Facebook, y de hecho dejando una de ellas como foto de perfil.

De esta forma su localización y escrache se facilitó para los usuarios de la red, despertando numerosos comentarios, desde los más xenófobos que lo “invitan” a abandonar la isla, hasta los más moderados que le reclaman simplemente que vuelva a subir a limpiar la pintada que rompe con uno de los paisajes más bellos de la provincia.

La primera iniciativa del susodicho sujeto por lo pronto fue levantar las fotos de su cuenta de Facebook, donde incluso hasta hace horas se jactaba de que “tube que dejar mi huella” (sic).




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