El presidente Alberto Fernández anunció que la cuarentena​ no sólo continuará hasta el 17 de julio sino que se reforzará en la Capital Federal y la provincia de Buenos Aires, que se transformó en el epicentro de la pandemia del coronavirus.

«Alberto Fernández nunca se enamoró de la cuarentena. Es el único remedio que conocemos, de lo que estamos enamorados es de la vida y por eso la cuidamos tanto y por eso nos pesa tanto ese número trágico de 1.000 personas que dejaron de estar entre nosotros», aseguró el Jefe de Estado.

El mandatario se refirió así a la cifra total de muertos por el coronavirus, que este viernes ascendió a 1.167, mientras que el total de los contagios saltó a 52.457, según el reporte del Ministerio de Salud.

Y rechazó los cuestionamientos a las restricciones al afirmar que «en este tiempo que pasó todo el esfuerzo que hicimos no fue inútil». «Si no hubiéramos hecho lo que hicimos, todo hubiera sido más grave», advirtió.

«Lo que les pido es que entiendan que no tenemos que enojarnos con el remedio. Tenemos que enojarnos con la enfermedad. Y todo esto que nos pasa es producto de la pandemia, no de que nos aislemos. Aislarse genera tedio, enojo, malestar, no poder abrazar al ser querido nos pone mal, pero estamos cuidando la vida. La economía se deteriora pero la economía se recupera y lo que lamentablemente no vamos a recuperar es a esos 1.000 argentinos que nos dejaron», insistió.

Fernández volvió a replicar los planteos de quienes alertan sobre las consecuencias económicas que generó la cuarentena. Y para ello, se refirió a los datos que difundió el Fondo Monetario Internacional (FMI) con las proyecciones sobre las caídas que afrontarán los distintos países este año y en el que se indica que el PIB de la Argentina retrocederá 9,9 por ciento.

«Tienen a Italia, España, México, el Reino Unido, Argentina, Brasil, Estados Unidos, Alemania. Tienen a muchos países que se liberaron y tuvieron un criterio distinto al de la cuarentena. Sin embargo, los resultados son exactamente los mismos que tiene la Argentina. Ahora, cuando uno mira los muertos, la Argentina se distingue del resto. ¿Qué quiero decirles con esto? Que el problema económico no es la cuarentena, es la pandemia que afecta a todos por igual», evaluó.

Luego, Fernández reiteró que «el problema lo tenemos en el AMBA» y que por ello habrá que hacer allí un «esfuerzo enorme» para «aislar de algún modo» esa región del resto del país.

«Tal vez tengamos que pensar también estas medidas para el Chaco, que está teniendo una velocidad de contagio parecida», indicó.

Fernández asumió que «uno de cada cinco argentinos no está conforme con el aislamiento», que «el 100 por ciento hubiésemos querido no tener que aislarnos y que la economía siguiera funcionando mejor de lo que funcionaba», pero señaló que llegó la pandemia y «uno no sabe cuándo acaba de derrotarlo» al virus.

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