La AFIP habilitó la primera zona franca de Río Gallegos que permitirá realizar ventas al por menor de mercaderías de origen extranjero. Mediante la resolución 4545/2019 publicada en el Boletín Oficial se autoriza la venta de materiales de construcción, indumentaria y automóviles con operaciones minoristas. Además se permitirá el comercio mayorista y la prestación de servicios, y el sector industrial se verá beneficiado por la importación de materias primas, insumos, maquinarias y equipos.

Si bien hay varios sectores autorizados, en la actualidad son 11 los locales preparados con usuarios en condición de operar con los siguientes rubros: automotriz, repuesto para automóviles, bazares y artículos del hogar, juguetería, indumentaria, computación, telefonía celular y tecnología, gastronomía, joyería, perfumería, cosmética, comestibles, bebidas alcohólicas y tabaco.

En este sentido, cualquier persona puede viajar a la provincia de Santa Cruz, comprar un teléfono celular libre de impuestos y llevárselo a su lugar de residencia. El principal tributo del que se está exento es el IVA, pero también de otros impuestos que se aplican a productos específicos.

De acuerdo a la normativa, los mayores de 16 años podrán comprar al por menor hasta un máximo de 600 dólares con franquicia por mes y por persona. En caso de ser un menor de 16 años, la cifra se reduce un 50%. El monto es individual, intransferible y no es acumulativo. Sin embargo, en caso de ser un grupo familiar (con hijos menores de 16), el cupo se puede utilizar de forma conjunta.

Los productos allí vendidos pueden ser adquiridos por cualquier persona más allá del lugar de su residencia y ser llevados a cualquier parte del país. Excepto los automóviles, que sólo pueden comprar los habitantes de Santa Cruz, pero que pueden circular por el resto de las provincias.

La zona franca de Río Gallegos esta ubicada en la ruta nacional Nº 40 km 123 y se ubica en un predio intervenido de 14 hectáreas cercadas en las afueras de la capital provincial, con acceso al Puerto Marítimo de Punta Loyola, al aeropuerto de Río Gallegos y a la frontera con Chile.

Fuente: La Nación.



Compartir