La denuncia comprende al ex presidente del Instituto de Regulación de Apuestas (Ipra), Antonio Arosteguichar, hombre surgido de las filas del MOPOF vinculado al clan Loffler.

Al ex funcionario y actual funcionario judicial se le reprochan irregularidades y situaciones de nepotismo como favorecer a familiares al designar en planta permanente, y luego promover en sus cargos, a dos hijos de su hermana, así como también a su propia pareja.

Asímismo se cuestiona la designación de un hombre y una mujer, ambos pareja amiga de Arostegichar. Estos incluso recibieron una recategorización a pesar de encontrarse gozando de sendas licencias.

La situación fue denunciada en octubre pasado tras lo cual el gobernador Melella decidió desplazarlo de la presidencia del ente. Inmediatamente a los pocos días, Arosteguichar fue rescatado por el juez del Superior Tribunal de Justicia, Ernesto Loffler, quien lo designó como vocal suyo en la máxima corte provincial, unas horas antes de que se emitiera la acordada 02/2026 que pedía racionalizar y ajustar gastos en el Poder Judicial.

Las denuncias administrativas por semejante manejo motivaron la intervención de la Fiscalía de Estado en un sumario que el pasado 12 de febrero resolvió el doctor Virgilio Martínez de Sucre, ordenando denunciar todas estas cuestiones ante el Ministerio Público fiscal para avanzar judicialmente.