Tras la intervención nacional sobre el puerto de la ciudad de Ushuaia siguen los cuestionamientos desde los propios trabajadores de la entidad que no ingresaron a prestar funciones, algunos postergados y otros por decisión propia, al quedar el manejo en manos de uno de los gremios.

En el marco de esta situación el puerto actualmente se maneja con un mínimo de dotación de personal seleccionada a dedo desde el gremio que encabeza Juan Avellaneda, en acuerdo con los interventores nacionales, y por ende –como suele ocurrir en estos casos- con mano de obra poco calificada.

Fue de esta manera que en el día de la fecha pudo producirse una tragedia con la caída de un container apilado sobre otros en una tarea habitual que exige de habilidades a fin de compensar los contrapesos al momento de apilar estas estructuras de varias toneladas de peso.

Como ocurrió en este caso, al ser apilados en altura y sin carga, debe preverse el impacto del viento, que como sucedió en este caso puede provocar un accidenta potencialmente fatal.

La impericia con la que se trabaja actualmente en un puerto sindicalizado políticamente, esta vez tuvo la fortuna de su lado para evitar una tragedia.