Aplausos, insultos, mensajes de apoyo y abucheos se mezclaron hoy en la multitudinaria misa de Luján que concitó al presidente, Mauricio Macri, y al mandatario electo, Alberto Fernández, a dos días del cambio de gobierno.

Aunque llegaron por separado, los dirigentes caminaron juntos hacia la primera fila montada de cara al escenario en el que el arzobispo de Mercedes-Luján, Jorge Eduardo Scheinig, llamó a construir desde el diálogo, dejar atrás las divisiones y priorizar a los pobres del país.

La presencia conjunta de los dirigentes llevó a que en el público se mezclaran muestras de apoyo con insultos hacía ambos lados.

Macri fue cuestionado por la creciente pobreza divulgada la última semana por la UCA, mientras que Alberto Fernández recibió insultos por su respaldo a la legalización del aborto, proyecto de ley que impulsará a partir del año que viene.

En tanto, Gabriela Michetti, Esteban Bullrich, Roberto Lavagna y Daniel Arroyo fueron aclamados por el público debido a su fuerte militancia religiosa.

Referentes de todo el arco político resaltaron en las redes sociales la importancia que tuvo el encuentro.

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