En el marco de la apertura de sesiones ordinarias, el gobernador Gustavo Melella cuestionó con dureza la intervención federal dispuesta sobre el puerto provincial, a la que calificó como “ilegal e ilegítima”.
El mandatario sostuvo que se trata de “una grotesca intervención federal realizada por un funcionario de cuarta línea”, y aclaró que no lo decía “en términos de desprecio”, sino en referencia al rango administrativo. “Es una intervención federal, ilegal e ilegítima que carece de todo tipo de competencia para realizarla”, afirmó.
En esa línea, consideró que la medida “atenta claramente contra el federalismo y la autonomía de nuestra provincia” y rechazó los fundamentos esgrimidos para justificar la decisión. “Los argumentos utilizados por este grupo de apropiadores ilegales son totalmente falsos, absurdos y falaces”, expresó.
Melella también defendió el funcionamiento del puerto y negó irregularidades en su administración. “El puerto estaba funcionando tanto administrativa como operativamente con total normalidad y orden”, aseguró, en respuesta a versiones que aludían a un supuesto desmanejo.
Asimismo, destacó que las principales inversiones realizadas en el puerto fueron impulsadas por la provincia, tanto desde el sector público como privado, y recordó que parte de esas obras también se concretaron a través de acuerdos con el gobierno nacional anterior.
Las declaraciones del gobernador se dan en un contexto de fuerte tensión institucional en torno a la administración portuaria y anticipan un escenario de disputa política y judicial en defensa de la autonomía provincial.
