Una joven de 27 años denunció por acoso a un hombre que la siguió desde la Margen Sur en colectivo hasta el correo de la ciudad. El padre de la chica increpó al hombre que fue detenido por la Policía: “Como no hubo un hecho consumado, ni una herida quedó libre rápidamente”, lamentó.

El padre de una joven de 27 años denunció ayer públicamente que su hija sufrió el acoso de un desconocido en pleno centro de la ciudad. “Me llamó mucho la atención porque mi hija es mayor de edad tiene 27, ella venía con mis nietos en el colectivo donde un sujeto comenzó a molestarla, a hacer obscenidades”, comenzó Lucio relatando a Fm Aire Libre.

Además contó que “ella se baja en la parada de colectivos para llevar a la nena al colegio y aparentemente la comenzó a seguir por todo el trayecto” y agregó que “en principio trató de alejarse de este hombre porque estaba sola y no sabía qué hacer, porque nunca pasó por algo así”.

Lucio detalló que “el tipo la siguió todo el camino hasta que llegó al Correo, ahí entra siguiéndola, y mientras esperaba en la fila lo veía que entraba a cada rato hasta que la atendieron a ella”.

Fue ahí cuando la joven sin saber que hacer llamó a su padre, que se encontraba en el centro de la ciudad y se acercó rápidamente al Correo. “Mi hija estaba mal a punto de llorar junto a mi nieto que es chiquito y le pregunto donde estaba el tipo que la estaba molestando, salgo afuera y lo encuentro, le pregunto qué problema tenía con mi hija y el tipo reaccionó haciéndose el tonto, que no le estaba haciendo nada”, dijo el hombre que además es Bombero Voluntario.

“Luego cambió de actitud y viene a pegarme, yo soy Bombero y no puedo tener problemas en la vía pública pero puse el pecho y le dije que no se iba a ir a ningún lado, llamé a la Policía porque estaban todos nerviosos pero nadie sabía qué hacer, no estamos acostumbrados a este tipo de cosas”, sumó.

El hombre agradeció que “varias personas me ayudaron a que esta persona no se escape hasta que llegó la Policía y empezó a tomar cartas en el asunto. El hombre como no hubo un hecho consumado, ni una herida quedó libre rápidamente”.

Por último dijo que “gracias a Dios ella atinó a llamarme por teléfono y esto no pasó a mayores, porque si no, no sé qué hubiera pasado”.



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