Se trata del cuerpo del joven Gabriel Alejandro Guaymas (26) fallecido el 24 de febrero pasado en el trágico incendio de su casilla en el asentamiento de margen sur.

A más de un mes del deceso su familia se presentó en los tribunales de Campamento YPF a reclamar al juez de la causa la entrega del cuerpo para darle cristiana sepultura, pero ello no pudo hacerse en razón de un trámite judicial de fehaciente identificación para cerrar la causa.

En ese sentido restaba aún la pericia de ADN que confirmara se trataba de los restos mortales de Guaymas, en razón de que la acción del fuego dejó irreconocible el cuerpo.

La pericia de ADN se realiza en Río Gallegos, hacia donde hubo demoras por un turno para llevar la muestra y obtener una respuesta. De hecho semanas atrás recién se pudo hacer el vuelo con una aeronave del aeroclub, para llevar la muestra al laboratorio santacruceño, debiendo incluso realizarse un test de COVID el efectivo policial que llevó la muestra, entre tantas complicaciones.

Ante la indefinición de un plazo de respuesta, el juez interviniente en la causa, el Dr. Raúl Sahade, finalmente permitió que la pareja de Guaymas, una joven de 24 años, realizara el reconocimiento de los restos en la morgue local. Esta situación no se había contemplado dado el estado del cuerpo, a fin de evitar someter a la joven viuda a semejante cuadro.

Finalmente la joven aceptó y reconoció los restos como los de su pareja, por lo que finalmente se decidió entregar el cuerpo a la misma, bajo condición de ser llevado al cementerio local y no ser cremado, hasta tanto contar con la confirmación del examen de ADN.

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