El gobernador hizo una especie de balance de la situación provincial y planteó la ausencia de transición, por lo cual “encontramos además de las deudas, áreas devastadas, de mucho abandono y precariedad”, dijo.

En ese sentido apuntó directamente a la herencia de la gestión Bertone respecto del endeudamiento de 200 millones de dólares, “a una tasa de interés que es la más alta del país. Pero además si uno se endeuda y se endeuda mal, la pregunta es para qué. Si se hubiese destinado a construir 3 mil o 4 mil viviendas era quizá una buena decisión. Pero se inició una ruta que está muy cuestionada desde lo turístico, lo arqueológico, lo cultural, con observaciones del Tribunal de Cuentas y de los equipos técnicos. Además está la compra del casino de Ushuaia que lleva una inversión con la que se podría construir una escuela o dos centros de salud por año. Hay otras prioridades en la Provincia. Queremos estudiar este endeudamiento para ver de qué manera mejorar las condiciones”, indicó.

Planteó la necesidad de “una reducción del gasto político y haciendo más eficiente la inversión y el gasto podremos acomodarnos. Si tomando esas medidas aún no llegamos, hay una buena predisposición del Gobierno Nacional a acompañarnos”, dijo además respecto de la visita al presidente Alberto Fernández.

Asimismo señaló que el Presidente tiene en una alta estima a la provincia y que se trabaja en la posibilidad de coordinar una visita a Tierra del Fuego.

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