Se trata del caso que investiga la pelea entre dos hermanos de nacionalidad peruana que se pelearon a puño limpio el pasado 10 de julio, falleciendo uno de ellos. El imputado finalmente fue procesado por “homicidio preterintencional”, entendiendo la Justicia que no tuvo intención homicida al utilizar un medio no idóneo para causar la muerte.
El juez Andrés Leonelli resolvió el caso que investiga el fallecimiento de Omar Rueda Dávila, peruano de 31 años, quien apareció sin vida en la vivienda familiar de su hermano en la margen sur.

En aquella oportunidad la víctima llegó de una fiesta junto a la familia de su hermano generándose una discusión que pasó a mayores y terminó con la pelea a golpes de puño, en que falleció uno de ellos.

Se determinó que Omar Rueda Dávila murió producto de un golpe, lo que según la ley no es un medio idóneo para quitar la vida, y que evidencia que el autor del golpe no pudo tener la intención de asesinar.

En este sentido el juez entendió el procesamiento por el homicidio “preterintencional” o por un medio por el cual el autor no se pudo representar nunca la posibilidad de un resultado fatal.

El procesado fue excarcelado después de 10 días de detención con normas de conducta, mientras que su esposa fue sobreseída definitivamente ya que se probó que no tuvo intervención en el hecho.


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