El licenciado Agustín Tita expuso la intención del gobierno entrante de continuar con la obra del corredor costero Canal Beagle. “Obviamente va a haber que replantear algunas cosas, pero queremos una obra que beneficie a todo”, dijo.

“Estuvimos conversando con ambientalistas y este tipo de obras no se puede decir que no tienen que ver con el desarrollo turístico, que es muy importante para la provincia. En esta obra en particular hay algunas situaciones que son irregulares, por eso la Legislatura ha pedido informes. Hay una cuestión ambiental importante, pero no hay que ponerse ni en un extremo ni en el otro”, planteó.

“Hay que pensar en el desarrollo y ver de qué manera impacta lo menos posible en el ambiente, por la importancia que tiene nuestra isla y el equilibrio que tenemos que conservar. Muchas de estas obras son necesarias y tienen que ver con el desarrollo. Uno puede discutir prioridades y si esa obra era importante ahora o no, pero viene a generar valor agregado a la cuestión turística en Ushuaia y en toda la isla”, defendió el funcionario.

Resta definir “discusiones sobre las tierras privadas por donde pasa la traza y no se ha hecho la expropiación correspondiente”, y la decisión tiene relación por sobre todo con que “hay compromisos contraídos por la provincia que generan derechos y uno tiene que respetarlos para no generar un perjuicio nuevo a la provincia con juicios que después pagamos todos”.

“Uno no se puede aventurar a hacer cualquier cosa. El proyecto se va a revisar y es la manera en que las cosas se pueden resolver. Las obras que son necesarias para el desarrollo seguirán avanzando y las que no, veremos cómo se pueden resolver. Esta es una obra muy grande y lleva muchos recursos del empréstito que tomó la provincia. Nosotros hemos hablado con la Cámara de Turismo de Ushuaia y muchos no están de acuerdo con toda la traza de la ruta, ni con el ancho que tiene, porque se había planteado como una ruta escénica y se está haciendo otra cosa”, sostuvo.

Al margen de algunas modificaciones que se puedan analizar, reiteró que “esta obra va a generar beneficios a algunos sectores”, pero al mismo tiempo “no fueron escuchados muchos ambientalistas y especialistas que hablaron sobre los recursos arqueológicos. Hoy se termina en esta situación y hay una controversia entre si hay que parar la obra o no. Nosotros tenemos una experiencia cercana en la ciudad y un litigio puede llevar años. Tampoco queremos que se genere esa situación”, expresó, tras la experiencia con la paralización de la obra del puerto de Río Grande.

“Obviamente va a haber que replantear algunas cosas, pero queremos una obra que beneficie a todos, con los costos adecuados y generando el menor impacto posible. Esta es una ruta turística y el sector que la va a usar tendría que haber opinado. Si esto hubiera ocurrido, no se hubiera generado esta controversia, pero no ocurrió”, lamentó.


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