El caso del barco Echizen Maru, perteneciente a la empresa Pesantar del grupo New San, sigue siendo un misterio para los especialistas que no entienden como 64 tripulantes, en casi su totalidad, dieron positivo para COVID 19 tras un test negativo y cuarentena, previos al embarque, y luego 35 días en altamar.

Allí las suspicacias comenzaron a entrar en juego respecto de lo que fue la navegación del barco y si posiblemente pudo tomar contacto con embarcaciones en alta mar, tejiéndose todo tipo de suposiciones.

A tal fin el Gobierno Provincial ya encargó detalles a la Prefectura Naval Argentina del seguimiento del derrotero del marco, que se lleva adelante con un software de localización satelital.

La primera información brindada indica que el buque estuvo en permanente navegación en movimiento, sin tocar puerto, ni fondear para tener contacto con otro barco en altamar, para lo cual hubiera requerido de varias horas detenido, lo cual el sistema marca nunca sucedió.

El barco tuvo una causa federal

Ante ello resulta un verdadero enigma la vía de contagio, no siendo un elemento menor en este caso que la nave tuvieron en el 2015 una denuncia judicial, radicada en la Justicia Federal de Ushuaia, respecto de una supuesta navegación y traslado de cargas desde Malvinas al puerto chileno de Punta Arenas.

La causa judicial nunca prosperó, y en este caso las sospechas no encuentran eco en el rastreo satelital de lo que fue el misterioso viaje de este pesquero.

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