La legisladora del MPF Mónica Urquiza, vicegobernadora electa, dijo que la presentación ante la Justicia por la obra del Corredor del Beagle, apunta a revisar las actuaciones y hacerse de información que hasta ahora no ha brindado el gobierno provincial en la transición.

“Hace bastante tiempo veníamos hablando de las distintas irregularidades que se fueron dando, tanto administrativas como ambientales y arqueológicas. No hemos recibido respuestas e incluso las organizaciones ambientalistas que hicieron presentaciones tampoco tuvieron eco. Pretendemos con esto que se pare la obra, pero no que no siga, sino que efectivamente tengan en cuenta todas las observaciones que se han realizado con respecto al impacto ambiental y arqueológico. Hay informes de Recursos Hídricos con respecto al tramo 3, que es bastante delicado por la turba que contiene, en un porcentaje muy importante, como para abrir un camino”, recordó Urquiza.

“Este es un pedido de que se pare por ahora la obra, para poder analizar todas estas cosas y que no salga perjudicada ni la empresa, ni los trabajadores, y que tampoco se perjudique el ambiente y los recursos arqueológicos. Si se han cometido errores administrativos o delitos, uno no lo sabe, pero hay muchas observaciones en este sentido. Esto tiene una solución porque se puede salvar y, si hay funcionarios que cometieron errores, tendrán que salvarlos y pagar por lo que hicieron”, sentenció.

Lamentó que del punto de vista ambiental ya “hay daños irreparables y pretendemos parar la pelota para rever la obra. Es más, nosotros pedimos que se solicite al propio gobierno información para ver en qué han avanzado, pero hay cuestiones que son imposibles de remediar. Esto es lo que realmente preocupa. Con respecto al estudio arqueológico, hay muchas irregularidades y esto se lo hemos manifestado al juez”, dijo.

“Nosotros nos fuimos haciendo la información como pudimos y por eso solicitamos al juez que exija al gobierno los distintos puntos que tenía que ir respondiendo y remediando. Pero hay daños que son irremediables y queremos evitar en un futuro que hasta la misma provincia pueda tener problemas legales con la empresa, de no poder continuar avanzando”, sostuvo, teniendo en cuenta que, ante un yacimiento arqueológico, están obligados a parar los trabajos, y hay centenares en el tramo 1.

Por cuerda separada objetó la obra en sí porque “hay otras áreas que necesitan inversiones importantes y están relacionadas con el turismo. En el puerto no tenemos las obras necesarias para recibir a los turistas que irían a la zona que puede habilitar este camino”, expresó pero, sobre los hechos consumados, se apela al menor daño posible.


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