Se trata del caso de un ex docente condenado a 12 años de prisión por un aberrante caso de abuso, el cual en su derecho de acceso a la educación, quería asistir a la Universidad Tierra del Fuego, donde no estaban dadas las condiciones para su integración.

El condenado, de apellido Alonso, quería cursar la carrera de contador a modo presencial y el Juzgado Correccional lo había autorizado a concurrir a la sede Río Grande de la Universidad Tierra del Fuego, donde tiene fuerte arraigo el movimiento feminista y de Identidad de Género. 

La noticia generó el rechazo inmediato del alumnado y la Universidad inmediatamente tuvo que trabajar en proponer una alternativa al Juzgado de Ejecución de Pena, a fin de evitar el conflicto por un lado, y garantizar los derechos del recluso por el otro.

De esta forma, esta semana se presentó un proyecto a la jueza de Ejecución, la Dra. Natalia Buitrago, por el cual “esta mes empieza el cuatrimestre en el que el alumno tiene solo dos materias que cursar, por lo que armamos un dispositivo por el cual se le remite todo el material y un profesor de cada una de las materias se acercará a orientarlo cada 15 días”, detalló el rector de la UNTDF, Juan Castellucci.

El año que viene “tendrá 4 materias para hacer y buscaremos trabajar de la misma manera, le vamos a permitir que curse regularmente desde su lugar de detención, ya que tiene internet e incluso podrá hacer consultas en línea”, agregó Castelluci asegurando que “de esta forma garantizamos su derecho de acceso a la educación y evitamos el conflicto interno”, finalizó.



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