La camioneta oficial del ministro coordinador, Federico Massoni, recibió siete impactos de bala sobre el lateral del acompañante cuando estaba estacionada frente a su vivienda particular.

El comisario general Gómez, en diálogo con Télam, confirmó que «el señor ministro coordinador había recibido amenazas», aunque prefirió no brindar más detalles del tenor de las mismas atento a que «se hizo la denuncia respectiva y será el propio denunciante que debería dar a conocer los detalles si lo cree pertinente».

El vehículo baleado es una camioneta Nissan Frontier, de color blanco, que fue descubierta hoy con las perforaciones provocadas por los proyectiles de un calibre que aún no se pudo precisar, por lo que fue secuestrada para someterla al análisis del área de criminalística de la policía.

«Estamos revisando las cámaras de seguridad», explicó Gómez, quien aclaró que por el incidente no se reportaron heridos.

El último en utilizar el vehículo fue el propio ministro, quien concurrió a realizar una actividad institucional en la Casa de Gobierno, y antes lo había hecho el chofer.

Tampoco hay precisiones sobre el horario en el que se produjeron los balazos porque «es probable que hayan utilizado el vehículo sin saber que habían sido baleadas las puertas del lateral derecho, por la que generalmente no se asciende», reconoció el jefe de la policía del Chubut.

Chubut atraviesa una grave crisis institucional y tiene al aparato estatal paralizado por la falta de pago a los empleados públicos, que solo alcanzaron a cobrar apenas un tercio el sueldo de julio, tienen la obra social cortada y están de paro por tiempo indeterminado con movilizaciones cotidianas.

En este marco, el ministro de Educación chubutense confirmó a Télam que fue amenazado anoche en su domicilio del barrio UPCN, donde reside, en las afueras de la capital, por un grupo de manifestantes que se aproximaron a su vivienda en un caravana de al menos 12 vehículos con el símbolo de la agrupación «Docentes en lucha».

«Eso fue anoche, a las 21.45, cuando estaba en mi casa solo porque ni mis hijos ni mi esposa estaba en ese momento, cuando ocurrió el episodio que consistió en un bocinazo frente a mi vivienda y el pedido que renuncie al cargo, remarcando insistentemente que sabían donde vivía», describió.

El funcionario no pudo reconocer a los vehículos aunque alcanzó a tomar la chapa patente de algunos, datos con los que se aprestaba hoy a realizar la denuncia ante el ministerio público fiscal.



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